Dentro del proyecto de La Igualdad en Juego estamos realizando la acción MI patio, TU patio, NUESTRO patio. Mediante un proceso participativo en el que vamos implicando a todos los alumnos y alumnas, claustro y familias, estamos RE-diseñando los espacios del patio y los usos del mismo para llegar a una zona lúdica en la que #todxsjuegan

Durante el més de septiembre hemos pasado por una fase de observación externa, en la que recogimos datos de usos y actividad en unas planillas durante los recreos. Después hemos estado con todos los cursos de primaria realizando un taller con cada clase en el que hablamos de los juegos del patio, de sus etiquetas sexistas y de los problemas que tenemos en el patio del cole tal y como está ahora configurado. Luego entramos en una dinamica creativa mediante la que cada niño y niña diseño su patio ideal y luego entre todos dibujamos en una maqueta colectiva las mejores ideas, las más consensuadas y las más factibles. Tenemos ahora recogida la idea de patio de cada uno de los alumnos y alumnas del cole y las ideas colectivas y trabajadas de cada curso. Un material brutal.

El lunes comenzamos el trabajo con los profes y les presentaremos esta información, la moldearemos, estudiaremos y devolveremos a los niños con una propuesta de cambio basada en sus ideas. Entramos en la fase de negociaciones…

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Cuando hablamos de participación infantil, desde la Ciudad de los Niños de Tonnucci, los consejos ciudadanos infantiles y otros muchos proyectos hay una clave que determina que nuestro proceso sea meramente testimonial o que de verdad implique a los niños y niñas en niveles de participación elevados. Esta no es ni más ni menos que el grado de consecución de las propuestas y el modo en el que estas se pueden o no llevar a cabo. Si sólo preguntamos y luego no hacemos ni explicamos será una falsa participación más.

Esto no quiere decir que debamos realizar todo lo que los niños y niñas propongan, tan sólo que debemos estudiar sus propuestas sin descartarlas a priori por muy descabelladas o irrealizables que nos parezcan. Un buen proceso participativo infantil debe ser capaz de hacer sentir parte del proceso a todos y cada uno de los niños , importantes en las decisiones que se adopten, y útiles en su trabajo. Aunque una idea no se haga realidad, debemos encontrar la esencia posible y extraerla de forma pactada para llevarla a cabo. Para eso tenemos que escuchar, sentarnos en el suelo, mirar a los ojos y empatizar todo lo posible. Jugando es la mejor manera de hacerlo.

Facilitar este proceso es una de las tareas más interesantes que hemos llevado a cabo y estamos trabajando para que el resultado sea el resultado de todxs y así lo sientan.

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