Hay que ver como son las palabras. De repente les da por hacerse famosas y uno se las encuentra por todas partes. Últimamente mires donde mires aparecen las palabras innovación y creatividad. Puede ser acompañando a la palabra educación, puede ser de paseo con emprendimiento, puede ser con siglas como TIC o con palabras en ingles como open o design… pero ellas están en todas las fiestas.

Todos queremos tenerlas cerca. Queremos ser creativos, inventarnos algo nuevo, que nos saque de la rutina y nos lleve a trabajar a Google por lo menos… ¡hay oficinas para jugar! ¿Pero como se consigue eso de la creatividad? ¿es un talento, un superpoder, un  músculo? Un poco de todo ya que para algunas personas es mucho más sencillo crear que para otras… las hay super-creativas, y las hay que entrenan y con trabajo la desarrollan.

La creatividad es compleja, ya que choca con el pensamiento lógico. Entre dos puntos hay sólo una linea recta, pero infinitas curvas… la recta es el pensamiento lógico, y las posibles curvas, la creatividad. Para encontrar la recta sólo debemos calcularla y representarla de forma exacta y simple. Pero encontrar la curva… es navegar en un mar de posibilidades… ninguna de ellas es la acertada, como ninguna es un error.

También tiene una relación especial con el conocimiento técnico.  Es una relación un tanto de profesor-alumno de la antigua escuela. El conocimiento ofrece posibilidades en el momento creativo, pero también establece unos límites. Podemos decir que cuanto más conocimiento tenemos sobre un tema, más capaces somos de que obtengamos una creación correcta, profesional, impoluta. Pero también es verdad que si nos ajustamos a los parámetros técnicos de esa disciplina creativa nunca traspasaremos los límites.

Esos límites que nos autoimponemos, bien por la lógica, por la técnica o por otras razones, culturales, sociales, etc… son las barreras que debemos saltar para ser creativos.

Por eso los niños y niñas son mucho más creativos que los adultos… no tienen establecidos límites aún, aunque a medida que van creciendo cortamos un poco sus alas, podamos sus brotes y encajamos su pensamiento en esa cuadrícula lógica, técnica, socialmente permitida y culturalmente correcta.

Desde La Factoría Lúdica proponemos el juego como fórmula para recuperar la creatividad y para no perderla. Para niños, niñas y mayores. El desarrollo de actividades lúdicas creativas nos permite entrenar nuestra mente a saltar límites, de forma productiva, pero en un entorno de no-realidad, es decir, sin el MIEDO AL FRACASO que es el mayor enemigo de la creatividad y la innovación.

El momento creativo debe ser un juego para no generar ansiedad por el producto obtenido, por la creación, sino disfrute por el proceso en sí.  De esta forma perderemos los límites, y aprenderemos a generar ideas, valorarlas, agruparlas y seleccionarlas, para utilizarlas en la resolución de los retos que se nos presenten. Si no somos capaces de generar ideas dispares, nuestras soluciones siempre serán previsibles.

El juego nos aporta un entorno seguro de aprendizaje, un entorno divertido, motivador, libre y efectivo. Esto nos permite liberarnos de cualquier posible bloqueo creativo, frustración que nos produzca este o fracaso en el reto que nos propongamos ya que esta reducido al entorno lúdico, y cuando salimos de él, queda en él.

Por esto generamos espacios y propuestas para niños, niñas y adultos en las que desarrollar nuestra creatividad de forma lúdica, por eso apostamos por Jugar a crear y crear jugando.

 

Deja un comentario